ACTIVIDADES AMPA

El pasado domingo 19 de abril vivimos una jornada realmente especial en el cerro de San Cristóbal, en San Román de Cameros. Cerca de 40 personas —entre familias, profesorado, la familia de la directora y miembros de la comunidad del Batalla de Clavijo— nos reunimos para compartir una experiencia preciosa.

Durante el encuentro plantamos juntas 15 árboles frutales y algunas plantas más, en un ambiente de colaboración y alegría. Uno de los momentos más significativos fue cuando enterramos una cápsula del tiempo, que abriremos dentro de 15 años, con nuestros sueños de futuro y fotografías de este día tan especial.

El segundo encuentro de Chocolate con churros fue todo un éxito. Se generó un verdadero ambiente de escucha en el que pudimos compartir las causas que nos generan malestar tanto a las personas adultas como a nuestros hijos e hijas.

Entre los temas que surgieron destacaron la falta de escucha, el vacío interior y el exceso de impulsos, situaciones que a menudo desembocan en soledades no deseadas. Poco a poco fuimos tomando conciencia de la necesidad de establecer un pacto de convivencia. Reconocimos que las personas adultas también atravesamos serios problemas de salud mental, aunque la juventud se encuentra en una situación de mayor vulnerabilidad.

Se puso sobre la mesa la importancia de ralentizar el ritmo de vida, renunciar a llenar constantemente el tiempo y realizar una autocrítica como mundo adulto, especialmente en relación con el individualismo.

Como consenso de todo lo compartido, hemos decidido fomentar encuentros entre jóvenes (convivencias, campamentos, excursiones, etc.). Asimismo, se les ofrecerán espacios para que puedan expresar qué desean y qué necesitan, como un buzón de sugerencias y espacios presenciales de participación.

Ya os iremos contando...

Y os esperamos en los siguientes encuentros para ir consolidando este espacio que ya se va a replicar en otros centros educativos.

¡Gracias a todas las personas que asististeis! :-)


El encuentro “Chocolate con churros” del 21 de noviembre nos dejó un calorcito especial que todavía perdura. La cocina del Instituto se llenó de conversaciones tranquilas, miradas y ese olor a chocolate caliente que invita a quedarse. Los churros, recién traídos de la churrería del barrio, fueron la excusa perfecta para que varias personas nos sentáramos juntas, nos miráramos y nos reconociéramos como parte de una misma comunidad.
Familias, profesorado y el equipo de orientación compartimos un espacio sencillo pero profundamente significativo. Aunque la directora no pudo estar presente físicamente, sentimos su apoyo y su deseo de sumarse en próximos encuentros, sosteniendo desde fuera esta iniciativa que nace para cuidarnos.
Fue un momento para detener el ritmo, compartir preocupaciones, acompañarnos y abrir la puerta a nuevas ideas y sueños colectivos. Un espacio que construimos entre todas y que crecerá con cada persona que decida acercarse. Porque necesitamos estos ratos lentos, cercanos y humanos para seguir tejiendo la comunidad que queremos ser.

Colaboran

  • Gobierno de La Rioja
  • Ministerio de Educación
  • Cofinanciado por el programa Erasmus+ de la Unión Europea
  • Unión Europea · Fondo Social Europeo
  • PROA+
  • Erasmus+
  • Escuela Oficial de Idiomas de Logroño