
Todo comenzó con un “quiero desconectar” y pensamos que una buena idea para ello sería irnos a vivir a otro país.
Al principio sentíamos miedo e incertidumbre ya que nunca habíamos vivido fuera de España. Pero nos pudieron las ganas y con mucha ilusión preparamos nuestras maletas para comenzar nuestra aventura, con destino a Faro, Portugal.
Tras vivir unas semanas en Faro, nos sentimos libres y realizadas, ya que poco a poco fuimos entendiendo el idioma y nos desenvolvíamos con la gente, entendiendo así que no es necesario saber un idioma para poder comprender e interactuar con las personas, sino que se necesitan ganas e interés.
Nuestras prácticas las estamos realizando en una asociación (AIPAR) que trabaja con el colectivo de inmigrantes y familias en situación de pobreza. Estamos muy contentas y estamos aprendiendo mucho.
Nosotras definiríamos el Erasmus con una frase: “desconectar para volver a conectar”. Y con esto queremos animar a todos los estudiantes que tengan la oportunidad de realizar un programa Erasmus a aprovecharlo y que se dejen sorprender con otras culturas y sus gentes.
Así que compañeros y compañeras ¡QUE OS PUEDAN LAS GANAS Y NO EL MIEDO!
"Obrigadisimas, Yoana y Lucía". (Alumnas de 2º Integración Social)






